sábado, 14 de junio de 2008

Por la cuenca del rio Omas y rio Mala (Yauyos - Peru)

(17 – 18 May 08)

Un nuevo fin de semana y un nuevo viaje que comienza. Esta vez el destino elegido fue la cuenca del Río Omas en el valle de Asia y la cuenca alta del Río Mala. Nuevamente mi papa Abel y yo a bordo de su Hyundai Galloper, salimos a recorrer los hermosos pueblos y paisajes que se encuentran por esta ruta. Esta es una ruta poco conocida por el turista común y se inicia frente al exclusivo balneario de Asia.

Salimos de Lima pasadas las 6:30 am del sábado, llenamos el tanque de combustible y continuamos nuestro camino hasta la entrada al Valle de Asia, a unos 100km al sur de Lima. Aquí continuamos por el último tramo de asfalto hasta llegar al poblado de La Capilla de Asia, donde comienza el camino de ripio.

Desde este punto todo el paisaje es árido y seco, ocasionalmente salpicado con el verde de algunas plantaciones. El siguiente poblado en aparecer fue Coayllo, el cual sufrió mucho con el ultimo terremoto; se puede apreciar su iglesia, que según dicen es de 1600 completamente en ruinas, una verdadera lastima. Seguimos nuestro camino y pasamos por la ciudadela inca de Uquira, compuesta por palacios, plazas ceremoniales y una necrópolis, todo en buen estado de conservación.

Mas adelante nos esperaba el poblado de Omas, con una muy bien cuidada plaza principal y su pequeña iglesia que también sufrió con el terremoto. Ahí compramos algunas galletas y algo de beber para el camino y continuamos hasta el desvío a San Pedro de Pilas a donde llegamos luego de un poco más de una hora de subida por un camino que serpentea por las laderas de los cerros.

El paisaje cambia completamente, dejamos atrás la aridez del valle y todo se torna de color verde por los árboles y los cultivos que hay alrededor de San Pedro de Pilas. Seguimos subiendo y el siguiente poblado en aparecer es Tamara, algo mas pequeño que Pilas y con menos movimiento; como en los poblados anteriores también no detenemos en su pequeña plaza para tomar algunas fotos y tener un registro fotográfico del viaje.

Desde aquí hasta el abra de Tres Cruces (3600 msnm), todos los cerros son verdes salpicados de amarillo debido a las margaritas silvestres, además ya se comienzan a ver las primeras cabezas de ganado de la zona. En este punto se ingresa a la cuenca alta del río Mala y se tiene una vista espectacular del nevado Llongote. Se dice que en Tres Cruces se fijo el acuerdo limítrofe entre las comunidades de Huacta, Huampara, Ayaviri y Tamara; también existen varias leyendas sobre este lugar, una de ellas cuenta sobre un tesoro escondido en la laguna Cusipungo y de una ciudad sumergida en ella; también se dice que de la laguna salio el amaru (serpiente) y el cóndor que eran idolatrados en Uquira.

Otra de las leyendas nos habla de la falta de agua en la parte baja de la cuenca del río Omas; la leyenda cuanta que el cerro Yurina, esposa de Mauroro otra montaña vecina desde donde brotan los puquiales y manantiales, se enamoro del nevado Llongote y abandono a Mauroro, desde aquel momento el despechado Mauroro dejo sin agua la zona de Omas, Coayllo y Asia.

Iniciamos nuestro descenso para dirigirnos hacia Ayaviri, a 8km de Tras Cruces tomando el desvío que se encuentra a la mano derecha; este poblado esta ubicado en las faldas de la montaña Huallaqaqa, es un lugar muy tranquilo y acogedor con gente muy amable y dispuesta a ayudar a los pocos turistas y viajeros que llegan, Ayaviri esta rodeado de verdes cerros y eucaliptos; después de caminar por sus estrecha y antiguas calles, algunas fotos y de comprar algo de comer, regresamos al camino principal y seguimos bajando por la serpenteante carretera hasta que podimos observar metros mas abajo los poblados de Huampara y Huacta, uno frente al otro.

El primero que cruzamos fue Huampara, con su pequeña plaza principal adornada por una pérgola hecha de material noble, bancas de cemento y con unas cercas de tubos de metal color verde; rodeada de algunas casas antiguas y su infaltable iglesia a la cual no pudimos entrar por encontrarse cerrada. En una de las esquinas de la plaza se encuentra un moderno edificio de ladrillos de 5 pisos con ventanales polarizados de color verde, según nos dijeron es el nuevo albergue municipal; da gusto ver como estos pueblos de la sierra de Lima quieren y están progresando, pero ese edificio es una aberración y una patada para el ojo, ya que no guarda relación con el entorno en el cual se encuentra, no es que este en contra del desarrollo y progreso, pero pudieron hacer algo mejor y que combine con el paisaje; lo mismo sucede con todas las plazas de estos pueblos, están enrejadas, llenas de pérgolas con mayólicas, estatuas, y figuras completamente fuera de contexto; las autoridades deberían evitar esta contaminación visual; en fin continuamos nuestro viaje.

Aquí en Huampara cada 20 de mayo celebran la Ascensión del Señor y en octubre se dan las festividades de la Virgen del Rosario.

Luego de salir de Huampara, cruzamos el pequeño puente Amancaes y pasamos por la mini central hidroeléctricas de Quinches, la cual provee de energía eléctrica a todos los poblados de la región. A partir de aquí el camino se pone malo, casi toda la subida hasta llegar a las altiplanicies de Urcos esta en muy mal estado. Una vez en la parte alta, aparecen ante nosotros grandes extensiones de pastizales, donde vemos alimentarse a cientos de cabezas de ganado.

Desde este lugar se puede apreciar al otro lado de la quebrada los poblados de Quinches, Huañec, San Joaquin y Cochas, todos ellos parecen estar colgados de los cerros, rodeados de andenes y con un cielo azul limpio de toda contaminación.

De todos estos pueblos Quinches es donde encontramos mayor movimiento, cuanta con un pequeño hospedaje y un mercado. Aquí nos dirigimos a la casa de unos pobladores los cual se dedica a tejer mantas, alfombras y chompas con lana de carnero y alpaca en telares de madera; estos productos son comercializados en la costa y también nos dijo que habían comenzado a exportarlos, bien por ellos, es una muestra de las ganas que tienen de progresar.

Siguiendo con nuestro camino nos dirigimos a Cochas, el último pueblo de nuestra ruta en donde pernoctamos. Cochas es un poblado muy pequeño; llegamos al atardecer luego de casi 12 horas de viaje; después de dejar nuestras cosas en el albergue municipal, nos dirigimos a cenar, ya que no habíamos almorzado, salvo algunas galletas.

Actualmente se esta construyendo una carretera que una Cochas con el poblado de Vizcas distante a 25 km; una vez que se termine, la duración del viaje desde Lima se acortara en mas o menos 5 horas y se podrá subir por la cuenca del río Mala.

A la mañana siguiente, nos dirigimos a Huañec, el último poblado que nos faltaba visitar; para eso tuvimos que retornar hasta Quinches y tomar un desvío. Huañec es el pueblo más antiguo de la región, fue reconocido como pueblo en 1538 por Hernando de Soto; su importancia radica en que en este lugar se realizo el V Senado Diocesano Limense celebrado por el segundo Arzobispo de Lima Santo Toribio de Mogrovejo, que reunió a todo el clero de América el 23 de setiembre de 1588, a donde además asistieron todos los miembros de la Real Audiencia.

Llegamos a Huañec el domingo por la mañana y después de visitar su pequeña iglesia, conocimos al alcalde quien nos agradeció por la visita ya que son pocas las personas que vienen a conocer este lugar; como todo pueblo de la sierra, todos los domingos tienen la costumbre de izar el Pabellón Nacional en la plaza y le confirió a mi papa el honor de izar la bandera, con banda de músicos de por medio, luego de canto el Himno Nacional, una palabras del alcalde y la ceremonia había terminado, nos despedimos del alcalde no sin antes agradecerle por la gentileza que tuvo y seguimos nuestro camino.

Retornamos por el mismo camino que hicimos a la ida, al llegar a Tres Cruces hay la posibilidad de tomar el desvío a la derecha para dirigirse a Quinocay y bajar por la cuenca del río Mala, pero como no teniamos idea de cual era el estado del camino, decidimos bajar por San Pedro de Pilas, pasar nuevamente por Omas y tomar la carretera Panamericana en Asia rumbo a Lima.

Este maravilloso lugar se encuentra a solo 140 km de Asia, pero son casi 10 horas de viaje; vale la pena visitarlo no solo por los paisajes, sino porque la gente es muy amable y sencilla con el forastero, además es un sitio que se encuentra a la vuelta de la esquina.

Para ver mas fotos ir a la siguiente direccion:
http://www.worldisround.com/articles/346557/index.html

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viernes, 23 de diciembre de 2005

En bicicleta por el valle del rio Lurin (Lima-Peru)

(28 - 31 de julio '94)


Un grupo de siete ciclistas aprovechamos los cuatro días de feriado por 28 de julio y nos embarcamos en un viaje por la sierra de Lima.
El viaje no fue planificado, lo conversamos un día y todos nos pusimos de acuerdo. Recorrimos todo el valle del Río Lurin desde la costa hasta casi su naciente, llegando a estar a poco menos de 30 Km. del pueblo de Huarochiri, lugar de nacimiento del celebre Julio C. Tello y retornando por la quebrada de Chilca unos 60 Km. mas al sur de nuestro punto de partida.


Lo primero que hicimos fue poner a punto las bicicletas, revisar frenos, cambios, llantas, etc., además de comprar el respectivo inflador, parches, cámaras de repuesto y una parrilla para poder llevar el equipaje.


El total del recorrido fue de aproximadamente 250 kilómetros, siendo el cuarto día el mas largo ya que tuvimos que pedalear algo de 100 kilómetros.

Giovanni y yo nos reunimos en mi casa ya que el resto iba a salir de Pachacamac. Nuestra partida fue en el poblado de Nieve Nieve a eso de las 11 de la mañana, llegando al Antioquia a las 4 de la tarde.
El camino se encuentra afirmado en su totalidad con algo de encalaminado por algunos tramos y con una pendiente poco exigente; conforme íbamos avanzando preguntábamos a las personas con las que nos cruzábamos si el resto del grupo ya había pasado y su respuesta era siempre negativa, así que continuamos avanzando. Para nosotros dos en el primer día hicimos algo de 25 Km., mientras que el resto del grupo tuvo que pedalear mas o menos 60 kilómetros ya que habían salido desde Pachacamac.

Durante esta etapa, paramos varias veces para tomar algunas fotos y para esperar al resto del grupo, una de esas paradas la hicimos frente a una chacra de manzanas, por lo que aprovechamos para comer algunas y llevarnos otras para el camino.

Llegamos a Antioquia, el final de la primera etapa a eso de las 4 de la tarde, lo primero que hicimos fue buscar una bodeguita para comprar algo de comer como galletas y choclates, luego nos dirigimos a la plaza a esperar al resto de los viajeros.

Siendo las 6 de la tarde aparecieron, tuvieron ciertos problemas por eso es que se retrasaron en la partida, pero por fin estabamos todos juntos. Luego que descansaron, nos pusimos buscar un lugar donde pasar la noche y nuestro amigo Yuri, uno de los integrantes del grupo hablo con el Teniente Alcalde de la localidad, el cual nos dijo que podíamos alojarnos en una escuela que se encontraba en construcción. Nos dirigimos al lugar y vimos que efectivamente estaba en construcción, ya se habían levantado las paredes, piso y techo, pero faltaban las puertas y ventanas, pero eso no fue problemas así que pusimos nuestros sacos de dormir en el piso y nos acomodamos. Por la noche fuimos a una bodega y hablamos con la dueña le preguntamos si podía cocinarnos algo y ella amablemente accedió a cocinarnos unos riquisimos tallarines los cuales devoramos, así como una sopa, ya con la barriga llena y el corazón contento regresamos a nuestro lujoso hotel nos acomodamos en nuestros sacos de dormir y hasta el día siguiente.

Nos levantamos muy temprano para preparar todo para el segundo día y luego de desayunar salimos hacia nuestro segundo destino, el poblado de Langas.

En este segundo día el camino comienza ha hacerse mas pesado, no por lo largo de la distancia, ya que en realidad no era mucha, sino porque se inician las pendientes las cuales comienzan a ser mas pronunciadas y a uno le cuesta mas pedalear, no solo por hacerlo en caminos de tierra, sino por el peso del equipaje.

Ya habiendo pedaleado cierto tramo, un grupo de nosotros se despunto y tomo el desvío de la izquierda que llevaba al poblado de San José de Los Chorrillos, al llegar a la parte alta, paramos para esperar al resto del grupo, cuando ellos llegaron al desvío nos avisaron que habíamos tomado el camino equivocado, así que no que mas remedio que bajar para tomar el camino correcto, eso nos pasa por ir por delante de Yuri que era el que conocía el camino.

Una vez que todos nos reunimos continuamos nuestro camino pero esta vez en la dirección correcta, hacia el pueblo de Langas. Debido a que no era temporada de lluvias el paisaje era muy árido, los cerros eran color marrón y había poca vegetación, con excepción de las quebradas por donde pasaban algunos arroyos.

Una vez en Langas, hablamos con una señora la cual nos dio una habitación para pasar la noche, esta vez había una cama la cual se la cedimos a Carol, la única mujer en este viaje, el resto de nosotros nos acomodamos en el piso sobre pieles de carnero y dentro de nuestras bolsas de dormir.

Por la tarde pudimos apreciar una espectacular puesta de sol o sunset, los colores que se apreciaban eran muy intensos, todo se puso color naranja y se veía como todo el valle se iba oscureciendo, mientras que un manto de nubes se iba formando bajo nuestros pies, parecía como si el pueblo estuviera construido sobre las nubes.

A la mañana siguiente luego de desayunar y acomodar las cosas, salimos rumbo a nuestro destino final, el poblado de San Lázaro de Escomarca a casi 4000 msnm, nuevamente nos esperaba un camino con pendientes pronunciadas. Al llegar a la parte alta el pedaleo se hizo un poco más suave debido a que casi todo era plano, el cielo que nos acompañaba tenia un color azul muy intenso y casi no había la presencia de nubes, era un día perfecto para viajar, sol moderado, poco viento y un paisaje espectacular.

Poco antes de llegar a San Lázaro de Escomarca, pasamos por un lugar llamado Tres Ventanas, en el cual se encuentran cuevas y vestigios de animales con varios miles de años de antigüedad.

Una ves que llegamos a San Lázaro de Escomarca, como siempre lo primero que hicimos fue buscar habitación, hablamos con los pobladores y una señora nos cedió un cuarto de su casa; dejamos nuestras cosas en la casa, salimos a almorzar y por la tarde subimos hasta el punto mas alto de nuestro recorrido aproximadamente 4000 msnm, llegamos hasta el desvío a Mariatana, otro poblado del lugar, aquí comienza la bajada hasta Huarochiri. Desde este punto pudimos apreciar a lo lejos Nevado Pariacaca, ya con el sol descendiendo, emprendimos el regreso a Escomarca.

El ultimo día de nuestra aventura, comenzó muy temprano ya que era la etapa mas larga, teníamos que pedalear cerca de 100 km hasta la costa. Salimos de Escomarca y nos dirigimos hacia Tres Linderos, para de ahí dirigirnos hacia Olleros, un pequeño poblado en medio de la nada.

Luego de un breve descanso en Olleros, nos dirigimos a Huallanche, otro poblado que se encuentra muy cerca de la quebrada de Chilca, la primera parte de esta bajada fue por un camino de cabras que conforme nos acercábamos al poblado se iba haciendo un poco mas ancho. A partir de este punto cogimos una trocha carrozable la cual nos conducía hasta el fondo de la quebrada, donde termina la bajada y se inicia un largo plano con bastante arena y viento en contra; esta parte fue un poco dura ya que teníamos tres días de viaje y estabamos cansados pero había que seguir adelante, ya nos faltaba poco para concluir. Luego de 9 extenuantes horas de pedaleo llegamos al pueblo de Chilca en la Panamericana Sur y de ahí nos dirigimos a Lima, punto final de nuestra aventura.
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